lunes, 23 de junio de 2014

Santos y Beatos: 25-30 junio

              25 de junio


                Dorotea Swartz de Montau (1394)

La beata Dorotea Swartz de Montau, de la Orden Franciscana Seglar, nace en Montau (Polonia), el 6 de febrero del año 1347. Se desposa con Albrecht de Danzig, que la maltrata. Tienen nueve hijos. Poco a poco cambia el carácter de su marido con paciencia y sacrificio, estableciendo la paz en el hogar. El matrimonio peregrina a Colonia, Aachen, y Einsiedeln, y en 1390 viajan a Roma. El marido contrae una enfermedad que lo lleva a la muerte. También fallecen ocho de sus hijos. Dorotea establece su residencia en Marienwerder en 1391. El 2 de mayo de 1393 edifica una ermita cerca de la catedral, donde se entrega a la oración y a aconsejar a las personas que se le acercan buscando el consuelo del Señor. Lleva una vida muy austera. Muere en Marienwerder, el 25 junio de 1394. Su confesor John de Marienwerder escribe sus conversaciones y una biografía en latín y alemán. El papa Juan Pablo II la beatifica en el año 1986.
             
Común de Santas Mujeres

Oración. Señor Dios, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo; concédenos que, imitando la caridad de la beata Dorotea, podamos ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.


                         26 de junio


                 Andrés Jacinto Longhin (1863-1936)

El beato Andrés Jacinto nace el 23 de noviembre de 1863 en Fiumicello di Campodarsego (Padua. Italia), en una familia de campesinos. A los 16 años ingresa en el noviciado en los Franciscanos Capuchinos. Cursa los estudios eclesiásticos en Padua y Venecia. Es ordenado acerdote el 19 de junio de 1886. Profesor de teología y director espiritual del estudiantado capuchino en Venecia. Ministro Provincial en 1902. El 13 de abril de 1904, Pío X lo nombra obispo de Treviso y es consagrado en Roma por el cardenal Merry del Val. Hace la Visita Pastoral, preside un Sínodo, reforma el Seminario, promociona los ejercicios espirituales para los sacerdotes. En la Segunda Guerra mundial permanece con sus sacerdotes en la Diócesis situada en la línea de fuego. Atiende a los soldados heridos, a los ancianos y niños enfermos. El papa Pío XI lo nombra visitador apostólico de Padua y Údine. Muere el 26 de junio de 1936. Juan Pablo II lo beatifica el 20 de octubre de 2002.

                                   Común de Pastores

Oración. Dios de piedad y misericordia, que concediste al beato Andrés Jacinto, obispo, edificar tu Iglesia por medio del anuncio de la fe cristiana y la caridad pastoral, concédenos, por su intercesión, que demos constante testimonio de tu amor sirviendo a los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.


                26.1 de junio



           Santiago de Ghazir (1875-1954)

El beato Santiago nace en Líbano en el año 1875, hijo de una familia cristiana de rito maronita. Es profesor de árabe en Alejandría (Egipto). Ingresa en los Franciscanos Capuchinos en 1894. Se ordena sacerdote el 1 de noviembre de 1901, después de cursar los estudios de filosofía y teología. Se dedica a la predicación y a la promoción de centros de educación, hospitales y orfanatos para los pobres en el Líbano, Palestina, Irán y Siria. Crea el Instituto de las Hermanas Franciscanas de la Cruz de Líbano para fortalecer sus obras, con especial dedicación a los minusválidos, a los ancianos y enfermos incurables. Sor María Zougheib es la cofundadora de la Congregación. Peregrina a Asís, Roma y Lourdes y en 1913 funda la revista «El Amigo de la Familia». Nota particular de su espiritualidad es la devoción a la Cruz de Cristo y a la Virgen. Muere en Beirut el año 1954. El papa Benedicto XVI lo declara beato el 22 de junio de 2008.


                                   Común de Santos Varones

            Oración. Señor, tú que otorgaste al beato Santiago la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a  nosotros, por su intercesión, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la
perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo. Que vive y reina
contigo.

           27 de junio

               Bienvenido de Gubbio ( ca. 1232)

El beato Bienvenido nace en Gubbio (Perugia. Italia). Es militar y noble caballero. San Francisco visita la ciudad en 1222. Le impresiona tanto que, como Ángel Tancredo, deja las armas para promover la paz con la oración y la vida de pobreza y penitencia. San Francisco le encarga el oficio de cuidar a los leprosos. Él mismo padece graves enfermedades que soporta con paciencia y humildad seráficas. Franciscano contemplativo, promueve las devociones a la Eucaristía y a la Maternidad de María. El 27 de junio de 1232 muere en Corneto (Apulia. Italia). El papa Inocencio XII aprueba su culto con oficio y misa.


 Común de Santos Varones

            Oración. Señor, tú que otorgaste del beato Bienvenido la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a  nosotros, por su intercesión, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la
perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo. Que vive y reina
contigo.

                27.1 de junio


             Margarita Bays (1815-1879)

La beata Margarita Bays, de la Orden Franciscana Seglar, nace en La Pierraz (Friburgo. Suiza), el 8 de septiembre de 1815. Perteneciente a una familia muy sencilla, trabaja de modista y se entrega a la oración, que no abandonará durante toda su vida. Es el alma pacífica y alegre de su familia, compuesta por sus padres y seis hermanos. Es muy activa en las funciones caritativas y catequéticas de su parroquia. Promociona las Obras misionales, la prensa católica, la práctica de la oración y la devoción a la Eucaristía y a la Maternidad de María. Recibe los estigmas de la crucifixión de Jesús. Muere en la fiesta del Sagrado Corazón, el 27 de junio de 1879. El papa Juan Pablo II la beatifica el 29 de octubre de 1995, con las franciscanas María Bernarda Bütler (cf. 19 de mayo), María Teresa Scherer (cf. 16 de junio).

Común de Santas Mujeres

            Oración. Señor Dios, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo; concédenos que, imitando la caridad de la beata  Margarita, podamos ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.

                       30 de junio



            Raimundo Lulio (1232-1315)

El beato Raimundo Lulio, «Doctor illuminatus», de la Orden Franciscana Seglar, nace en Palma de Mallorca (Baleares. España) en torno al año 1232. En su ciudad se entrelazan las tres culturas: latina, musulmana y bizantina. Contrae matrimonio y tiene dos hijos. Es Mayordomo del hijo del rey Jaime I, que después sería Jaime II de Mallorca. A los 30 años tiene una experiencia religiosa que le hace cambiar de vida, vende sus bienes, peregrina a Santiago de Compostela y se dedica a la conversión de los musulmanes. Entre 1265 y 1274 estudia árabe, gramática, filosofía y teología. Escribe en árabe la Lógica, el Libro de la contemplación, y el Diálogo del gentil con los tres sabios. En 1274 redacta el Ars Magna, el Ars Demonstrativa. Funda en Mallorca un monasterio para doce franciscanos con el fin de evangelizar el Islam, que autoriza Juan XXI en 1276; participa en el Concilio de Vienne (1311-1312), que aprueba su idea de crear cinco institutos de estudios de las lenguas hebrea, árabe, caldea y griega. En 1295 profesa en la Orden Franciscana Seglar. Promueve una cruzada para liberar los territorios de Tierra Santa y estudia y enseña en la Universidad de París. El rey aragonés Jaime II le permite predicar en sinagogas y mezquitas de su Reino. Después viaja a Túnez, Chipre, Asia Menor y Jerusalén en los años 1293, 1307 y 1314-1315. Muere en el viaje de Túnez a Mallorca el 29 de junio del año 1215. El papa Clemente XIII aprueba su culto el 19 de febrero de 1763.
                                  
                                                           Común de un Mártir
            Oración.  Dios de misericordia que concediste a tu mártir, el beato Raimundo Lulio, un ardiente deseo por la propagación de la fe, concédenos, por su intercesión, que nos mantengamos hasta la muerte firmes en la fe recibida por tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.

           



Libros: Sobre Saúl

SAÚL, RECHAZADO COMO REY DE ISRAEL.
TRADICIONES ORIGINARIAS Y SINCRONÍAS REDACCIONALES


                              
                                      Miguel Álvarez Barredo
                                       Instituto Teológico de Murcia OFM
                                                Pontifica Universidad Antonianum-Roma

            Así reza el título del libro publicado en el Instituto Teológico de Murcia en esta primavera del 2014 por Miguel Álvarez Barredo.
            Se trata de una lectura transversal del primer libro de Samuel bajo este perfil. Saúl fue elegido como primer monarca de Israel por medio del carismático mediador, Samuel, pero una vez que comienza a reinar y, a causa de las medidas tomadas por el rey, surgen discrepancias y poco a poco a poco ambos se distancian.  También Dios muestra también sus reservas sobre el comportamiento de su elegido para guiar a su pueblo.
           
Esta brecha ya es  visible a partir de 1 Sam 13-15, donde Samuel deja ya claro el rechazo de Saúl como rey de Israel. Aquí comienza una historia de arrinconamiento de Saúl, que concluirá con su muerte en su último enfrentamiento con los filisteos.
            Al filo de esta toma de posición, bien sea de parte de Dios y de su mediador, Samuel, es introducido velada, pero sistemáticamente el sucesor, es decir, David. Desde 1 Sam 16 el lector puede asistir a la secuencia de tensiones entre ambos protagonistas. Este desafío desvela los planes de Dios a la hora de conducir la historia de Israel.
            La presencia de David en la corte alterará anímicamente a Saúl, y ya desde sus primeras actuaciones el sucesor comienza a ser del agrado de los cortesanos, de los responsables del ejército y del pueblo. Tal favorable acogida suscitarán la envidia y ojeriza del monarca. No obstante, David será respaldado y apoyado también por Dios. Este desafío es narrado en 1 Sam 16-31. Aquí el lector puede asistir a este pulso entre ambos protagonismo.
           
En 1 Sam 13-15 concentra una intensa incidencia redaccional para justificar prolépticamente el rechazo de Saúl, y dichos capítulos ocupan a su vez la parte más densa del libro. Se procura sacar a flote las ópticas redaccionales, que envuelven estas primeras escenas. Tiene tientes de ser un enfoque monográfico. La segunda parte del libro (1 Sam 16-31) ofrece más bien un enfoque sumario de esta lucha sin tregua entre ambos personajes, aunque no desdeña de subrayar las incidencias redaccionales.
            El libro, entre otros fines, pretende delimitar cómo se entrecruzan y enhebran en la pluma del redactor sus intenciones hasta cristalizar en el texto definitivo, que el lector puede apreciar.
            El autor ha procurado destacar cómo se ha confeccionado una historia, que a primera vista puede aparecer profana, pero que en el fondo Dios detrás de bastidores condiciona. Un Dios que aparece mezclado en las maquinaciones y acciones de los protagonistas, pero llevan el sello divino, un Dios distante o cercano, activo o pasivo, protector o desinteresado según los acontecimientos u objetivos.
            El libro procura, pues, sospesar aspectos teológicos, criterios redaccionales, deslindar tradiciones originarias, etc, y cómo se han conjuntado para juzgar los acontecimientos históricos del rechazo de Saúl y el acceso de David al trono de Israel.

Editorial Espigas. Dr. Fleming, 1. 30003 Murcia.




«Tú eres Pedro, y te daré las llaves de] reino de los cielos»

           SAN PEDRO Y SAN PABLO



«Tú eres Pedro, y te daré las llaves de] reino de los cielos»

Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: -«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: -«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.» Él les preguntó: -«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y dijo: -«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» Jesús le respondió: -«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

1.- Pedro nos enseña  a confesar quién es Jesús, y debemos aprender que dicha confesión es una cuestión de fe, que no de razonamientos humanos: «¿Quién dicen las gentes que es el Hijo del Hombre? Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros que Jeremías o uno de los profetas ".Jesús añadió: "Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo?" Tomando la palabra, Simón dijo: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo"». Pero Pedro es débil como nosotros: «¡Simón, Simón! Mira que Satanás va tras de vosotros para zarandearos como al trigo; mas yo he rogado por ti a fin de que no perezcas; y tú, cuando te arrepientas, confirma en la fe a tus hermanos», y ante una criada le niega conocerla. Pero Jesús le mira ya apaleado, llora y da la vida por él. Y Pedro, cambiado por Jesús, no sólo hace el bien en su nombre: «Míranos, le dijo al cojo, plata u oro no tengo; pero te doy lo que tengo. En nombre de Jesús Nazareno, levántate y ponte a andar"», sino que es testigo de Jesús ante todo el mundo: «"¿Quién es éste? ¿No es el galileo? Aquí estamos personas de muchas regiones, que hablamos lenguas diferentes y entre nosotros no nos entendemos. ¿Pues cómo es que a éste todos le entendemos?" Y tal fue la admiración de la gente, que en aquel día se hicieron cristianos más de tres mil personas».

2.- Pablo. Con la experiencia del Espíritu de «Cristo» o del «Señor», que actúa la vida nueva, Pablo parte de este principio: «Por eso doblo la rodilla ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en cielo y tierra, para que os conceda por la riqueza de su gloria fortaleceros internamente con el Espíritu, que por la fe resida Cristo en vuestro corazón, que estéis arraigados y cimentados en el amor, de modo que logréis comprender, junto con todos los consagrados, la anchura y longitud y altura y profundidad, y conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento. Así os llenaréis del todo de la plenitud de Dios» (Ef 3,14-19). Cristo crea el sentido y el centro de nuestra vida. Pablo lo resume en un párrafo de su carta dirigida a los cristianos de Filipos: «Más aún, todo lo considero pérdida comparado con el superior conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor; por el cual doy todo por perdido y lo considero basura con tal de ganarme a Cristo y estar unido a él. No contando con una justicia mía basada en la ley, sino en la fe de Cristo, la justicia que Dios concede al que cree. ¡Oh!, conocerle a él y el poder de su resurrección y la participación en sus sufrimientos; configurarme con su muerte para ver si alcanzo la resurrección de la muerte» (Flp 3,8-11). Debemos ser conscientes que nuestra comunión con Cristo lleva aparejada la cruz y la resurrección, que alcanzará todo su esplendor en la plenitud de los tiempos. No debemos olvidar nunca el testimonio  personal de Pablo: «Estoy crucificado con Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí. Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí» (Gál 2,20).


3.- Pedro y Pablo viven el hombre «nuevo», hecho de amor, y es un amor filial: «Y no habéis recibido un espíritu de esclavos, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos que nos permite clamar Abba Padre. El Espíritu atestigua a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios, coherederos con Cristo: si compartimos su pasión, compartiremos su gloria» (Rom 8,15-16; cf. Mc 14,36). La conciencia filial de Jesús es al final la que experimentan Pedro y Pablo, que la traducen en conducirse en la vida como hijos del Padre, y lleva consigo la confianza en su persona, que le encomienda la misión de revelar su salvación a los hombres, y la obediencia a dicha voluntad. La imagen de Cristo toma cuerpo poco a poco en nuestra vida (cf. 2Cor 3,18), nos crea las actitudes y el conocimiento propios del amor (cf. Heb 5,14), nos genera actos que la desarrollan y la explicitan en beneficio de los demás, hasta que alcancemos la imagen celeste propia de los hijos de Dios: «Como hemos llevado la imagen [del hombre] terrestre, llevaremos también la imagen [del hombre] celeste» (1Cor 15,49; cf. Col 3,10). El proceso amoroso que nos cristifica no sólo nos convierte en hijos de Dios, sino también, y precisamente por ser hijos, nos transforma en hermanos de todos, marginando la dimensión fratricida permanente que provoca el mal. Siguiendo a Jesús, que crea una familia con todos los hombres (cf. Mc 3,31-35par) y «no se avergüenza de llamarlos hermanos» (Heb 2,21), establecemos las bases de la fraternidad universal. 

Jesús a Pedro: Fortalece a tus hermanos.

                 SAN PEDRO Y SAN PABLO

                



              «Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos»

Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: -«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: -«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.» Él les preguntó: -«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y dijo: -«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» Jesús le respondió: -«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

1.- Historia. Pedro nace en Betsaida (cf. Jn 1,42-44), situada junto al lago de Galilea. Es hijo de Jonás (cf. Mt 16,17). Vive en Cafarnaún con su suegra (cf. Mc 1,29-31). Es pescador con su hermano Andrés. Ambos son llamados por Jesús cuando comienza a predicar la inminente presencia del Reino de Dios: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres» (Mc 1,17). Es el primero que confiesa a Jesús como Mesías (cf. Mc 8,29), perteneciendo a su círculo íntimo con Juan y Santiago. Los tres presencian la transfiguración y están, aunque dormidos, en el huerto de los olivos cuando Jesús sufre una tentación satánica (cf. Mc 9,1; 14,33). Jesús nombra a Pedro el responsable y servidor del grupo de los Doce (cf. Mt 16,13-19). Pedro promete defender a Jesús contra sus enemigos, le sigue en su proceso y niega conocerlo tres veces, incluso jurando (cf. Mc 14,66-72). Pero es capaz de llorar, cuando Jesús le mira con amor a la salida de la casa de Anás (cf. Lc 22,61-62). Arrepentido, le profesa su amor otras tres veces (cf. Jn 21,15-17). Se encuentra con Jesús resucitado y transmite a todos dicha experiencia: «Y tú […] fortalece a tus hermanos» (Lc 22,32). Transmite la Resurrección con valor en Palestina y más allá de sus fronteras. Es perseguido (cf. Hech 5,41; etc.). Según la tradición, muere en Roma entorno al año 64? ó 67? (cf. Jn 21,18)

2.- Historia. Pablo nace en Tarso (Hech 9,11; 21,39; 22,3), capital de la provincia romana de Cilicia. Es de raza y religión hebrea, pertenece a la tribu de Benjamín (cf. Rom 11,1; Filp 3,5). Estudia en Jerusalén, discípulo de Gamaliel y de la secta de los fariseos (cf. Hech 22,3; 26,5). Está presente en la lapidación de Esteban (cf. Hech 7,58) y persigue a los cristianos (cf. Hech 22,4). En el camino de Damasco tiene un encuentro con Jesús resucitado (cf. Hech 9,1-9; 22,6-9; 26,13-8; 1Cor 9,1; 15,8), que le transforma interiormente. Visita a Pedro y Santiago en Jerusalén, contrasta su doctrina con ellos y viaja por el Imperio para predicar la fe en Cristo Jesús.  Pablo traslada su defensa radical de la ley judía como fuente de salvación a la pasión, muerte y resurrección de Jesús: es un único acontecimiento, convertido en ley, que hace posible que seamos redimidos. La vida de Pablo termina con su apresamiento en Jerusalén no obstante Santiago le aconsejara una conducta devota y pacífica en su estancia en Jerusalén. No aguantó mucho con esta compostura. Es acusado de criticar a la ley e introducir a paganos en el templo.  Se defiende en el Sanedrín, hace que se peleen fariseos y saduceos. Está dos años en la cárcel en Cesarea Marítima. Por apelar al Cesar, como ciudadano romano, viaja a Roma donde vive durante dos años en régimen de custodia, no en la cárcel. Es ajusticiado entorno al año 64? ó 67?  (cf. Hech 21,27-28,31).

3.- Mensajes.  Jesús manda a sus discípulos a predicar y dar la salvación a todos los pueblos  (cf. Mt 28,19), pero no los envía de una forma aislada, sino que con la experiencia de su convivencia y de su resurrección, forman una familia cuya fuente de unión y máxima responsabilidad la tiene Pedro. Es una familia donde algunos cristianos tienen la gracia del gobierno, que presiden y coordinan la caridad de las comunidades cristianas (cf. 1Cor 12,28; 1Tes 5,12), y otros obedecen desde su libertad (cf. 1Pe 2,13.16; 5,5). El ministerio de Pedro, como el primero del Colegio Apostólico, canaliza e identifica el amor cristiano en cuanto la presencia del Espíritu en la Iglesia.- Pablo instituye la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo como la obra divina de la salvación. La muerte de Jesús no es una muerte humillante, sino curativa y salvadora. Porque, si el hombre es incapaz de salvarse por sus fuerzas y por la fuerza de la ley ―en cuanto su yo pueda sustituir a Dios (cf. Rom 5,12-20; 1 Cor 15,45-49)―, Jesucristo crucificado se le presenta como el que revela a Dios (cf. 1Cor 1,21-24; Flp 2,611), por eso es el Hijo de Dios (cf. Rom 1,4; Gál 1,16); un Dios que pasa de ser justo a ser justificador, que por amor gratuito salva a los pecadores en su Hijo (cf. Rom 3,21-22; Gál 2,21). De esta forma el servicio de Jesús que le lleva a entregarse hasta muerte en cruz es la nueva forma de relacionarse con Dios (cf. Rom 5,12-20).


domingo, 22 de junio de 2014

Vivir desde el Espíritu

                                                              El Espíritu Santo

                                                                       IV


La vida según el Espíritu


            La acción del Espíritu en la comunidad cristiana y en cada bautizado confiere una vida nueva al constituirse en su «templo»: «¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguien destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá, porque el templo de Dios, que sois vosotros, es sagrado» (1Cor 3,16-17). Esto lleva consigo que ya no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino a Dios según la imagen de su hijo Jesucristo: «... consideraos muertos al pecado y vivos para Dios con Cristo Jesús» (Rom 6,11)»; o como Pablo dice de sí mismo: «... y ya no vivo yo, sino que vive Cristo en mí. Y mientras vivo en carne mortal, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí» (Gál 2,20). Nace un nuevo sentido de vida que deriva en actitudes y actos que expresan el amor de Dios manifestado en Cristo y realizado en nosotros por el Espíritu. El Espíritu es quien inicia y desarrolla la vida nueva del cristiano consagrado a Dios por el Bautismo. Vivir según el Espíritu (cf. Gál 5,16), caminar según el Espíritu (cf. Gál 5,25) es abrir la vida humana al amor, una historia diferente a la del poder, la vanidad y la facilidad de la existencia que le ofreció Satanás a Jesús (cf. Mt 4,1-11; Lc 4,1-13).

            El concilio Vaticano II lo expresa así: «Cuando el Hijo terminó la obra que el Padre le encargó realizar en la tierra (cf. Jn 17,4), fue enviado el Espíritu Santo el día de Pentecostés para que santificara continuamente a la Iglesia y de esta manera los creyentes pudieran ir al Padre a través de Cristo en el mismo Espíritu (cf. Ef 2,18). Él es el Espíritu de vida, la fuente de agua que mana para la vida eterna (cf. Jn 10,1.14; 7,38.39). Por Él, el Padre da la vida a los hombres, muertos por el pecado, hasta que resucite en Cristo sus cuerpos mortales (cf. Rom 8,10-11). El Espíritu habita en la Iglesia y en los corazones de los creyentes como en un templo (cf. 1Cor 3,16; 6,19), ora en ellos y da testimonio de que son hijos adoptivos (cf. Gál 4,6; Rom 8,15-16.26). Él conduce la Iglesia a la verdad total (cf. Jn 16,13), la une en la comunión y el servicio, la construye y dirige con diversos dones jerárquicos y carismáticos y la adorna con sus frutos (cf. Ef 4,11-12; 1Cor 12,4; Gál 5,22)» (Lumen gentium 4).
 

            En la nueva etapa inaugurada por el don del Espíritu (cf. Hech 2,1-4) se establecen nuevos parámetros para el seguimiento de Jesús y pertenencia a las nuevas comunidades. Se trata de la participación de la filiación divina que el Hijo nos ha ofrecido en su vida y ministerio en Palestina y que el Espíritu hace posible en la historia humana. 

San Francisco Javier

San Francisco Javier, misión y aventura




Francisco Javier Díaz de Revenga
Facultad de Letras
Universidad de Murcia


Se quejaba el P. Ignacio Elizalde en su libro San Francisco Xavier en la literatura española, en 1956, del escaso interés que habían tenido los novelistas por el santo jesuita. La situación ahora parece distinta, si tenemos en cuenta, claro está, las biografías noveladas, es decir las novelas basadas en la vida de San Javier de reciente publicación, en torno a la fecha del centenario del nacimiento, en 2007.          Nos consta que en el año 2006 se produjeron  algunos espectáculos teatrales. El jueves 20 de julio de 2006 tuvo lugar el estreno del espectáculo Por todo el mundo. Diálogos de Javier y el Mar, una producción del Gobierno de Navarra con guion de Pedro Miguel Lamet, que conmemora el quinto centenario del nacimiento de San Javier. La obra combina la actuación en directo de grupos folklóricos de música y danza de Mozambique, India y Japón, la música en directo del Ensemble Durendal y la presencia de los actores Arantxa Aranguren y Carlos Ibarra que encarnan a Francisco de Javier y al Mar, dos personajes que a través del diálogo presentan la vida misionera de San Javier desde que parte del puerto de Lisboa el 7 de abril de 1541 camino de Goa, en la India, hasta que muere en la Isla de Sancián, enfrente de las costas de China, el 3 de diciembre de 1552. El espectáculo se completa con un audiovisual que pone imágenes a la aventura misionera de San Javier.
           
Justamente, me interesa referirme ahora, ya que hemos citado al jesuita P. Lamet, a la publicación de la espléndida novela histórica sobre la vida del santo que, con el título de El aventurero de Dios. Francisco de Javier, publicó en 2006 Pedro Miguel Lamet. Se trata de una nueva manera de entender la biografía novelada, que en el caso de San Javier cuenta ya con antecedentes españoles y extranjeros notables. En su trabajo “La vida de un santo contada a través de los siglos”, Xabier Añoveros Trías de Bes recoge hasta doce modalidades que llegaron a producirse a través de los siglos en torno al género biografía, con numerosos textos y, entre ellos, cita tres novelas escritas por españoles, y que por tanto son integrables dentro de la aportación a la literatura española: la de Manuel Ferrer Maluquer “San Francisco Javier (Biografía novela­da)” de 1944, la de Adro Xavier, publicada en Madrid en 1952, con el título “Hue­llas en la arena. San Xavier en la India” y la de Ramón Vilaró titulada “Dainichi (La epopeya de San Francisco Javier en Japón)”, de 2003.
           
Naturalmente, a esta serie habría que añadir la novela histórica del padre Pedro Miguel Lamet, El aventurero de Dios. Francisco de Javier, que, publicada por La Esfera en 2006 y a la que vamos a dedicar algunas reflexiones y observaciones, comenzando por un comentario sobre la ficción novelesca utilizada por el autor. En efecto, si repasamos su contenido, advertiremos que un judío converso que huye de la Inquisición se encuentra en Lisboa con un intrépido joven llamado Francisco de Javier. Gracias a este personaje conoceremos los viajes y travesías casi sobrehumanas del santo que será llamado “el gigante de la historia de las misiones”.
            No se trata de una tradicional vida de santos; estamos ante una magnífica novela histórica, que se articula como si de un extenso reportaje periodístico se tratase, una especie de recorrido por la vida y la historia del siglo XVI a través de muchos parajes y países, un apasionante viaje atravesando los mares y coincidiendo con los personajes históricos y los habitantes anónimos que circularon por la vida del santo navarro. Son treinta capítulos de documentadísimo trabajo de investigación y divulgación, que, sin embargo, no dejan sentir la gravedad de la erudición, sino que se convierten en rica prosa de amena de lectura, entusiasta, lírica y amigable.
            Nos presenta al personaje con intención totalmente innovadora, respecto a otras biografías. San Javier se convierte en un joven de pasado brillante, humillado una vez en la guerra y dependiente desde entonces por una pasión, una necesidad de redención que le llevó a pasar su vida entera en los mares del sur. El santo navarro encontró un sentido a su vida en la amistad y la dependencia emocional, intelectual y espiritual que le unió a san Ignacio de Loyola. Evidentemente, la base documental utilizada por Lamet, es toda la documentación que otro jesuita, el padre Schurhamer, había reunido sobre Javier,  como ha explicado el propio autor Lamet señalando que el material estaba ahí, sólo hacía falta convertirlo en un texto que pudiera ser leído.
            Aparece así en escena la figura del judío converso, ya citada, que Lamet pone en el camino de Javier hacia Oriente. Con su mirada, el lector conoce al aventurero infatigable que llegó a convertirse en el primer corresponsal europeo en Japón; al intelectual misionero; al hombre magnánimo.
            Otro de los asuntos que más le interesan al novelista es justamente su relación con Ignacio de Loyola. Javier era un nacionalista navarro e Ignacio, un centralista. Ignacio combatió contra los hermanos de Javier en la toma de Pamplona... Pero la fe los puso en un plano superior a esas cuestiones y se reconciliaron.
            En definitiva, y como conclusión, el libro relata pormenorizadamente la vida de Javier, a través de la ficción, en los ojos del citado judío converso que en Lisboa huye de la Inquisición. La primera parte del libro, se centra en el nacimiento -en el castillo de Javier- y su estancia en París junto a San Ignacio y en la fundación de la Compañía de Jesús. Muy bien ambientada la novela, pone a disposición del lector datos para que se asimile la personalidad del santo y su formación. La segunda parte es mucho más brillante, variada y amena, y roza los límites de lo pintoresco, ya que relata los viajes a la India y Japón de San Javier, con descripción detallada y basada en una rigurosa documentación de las hazañas de su misión y de los personajes que aparecen en su vida en los distintos lugares a los que acude. Se pone de relieve la fe y la abnegación profunda del personaje principal, la misma que le mueve a navegar por aquellos mares y salvar las almas de aquellos pueblos de oriente hasta que muere el 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sancián, a las puertas de China.
           
A esta novela, hay que añadir también la publicada igualmente con ocasión del centenario, del novelista de Badajoz y sacerdote, Jesús Sánchez Adalid, titulada  En compañía del sol. Se trata de una aproximación  a la personalidad de San Francisco Javier, en el año en que se cumple el quinto centenario de su nacimiento, centrada exclusivamente en la infancia y la juventud del santo navarro.
            Destaca esta novela por su amenidad, por su calidad en la ambientación y sobre todo por la documentación rigurosa en que se basa, aunque el componente ficcional también es muy destacable. Logra el autor, con gran experiencia ya en el campo de la novela histórica, reflejar no solo la personalidad del santo navarro, sino también los usos y costumbres de la España de la época, ambientar muy bien la etapa parisina de San Javier y finalmente  mostrar una original visión de los viajes y de la India en la época de San Javier.

            Quien con tanta pasión recorrió medio mundo para socorrer y confortar a sus semejantes, bien merecía este reconocimiento de tan amenos novelistas.

lunes, 16 de junio de 2014

Santos y Beatos: 16-22 junio

                 16 junio

                                                           
                            Juan de Parma (1208-1289)

           
   El beato Juan Buralli nace en Parma (Emilia Romaña. Italia) en 1208. Enseña Lógica en su ciudad natal. Entra en la Orden en 1233, a los veinticinco años de edad. Viaja a París para proseguir sus estudios y más tarde enseña y predica en Bolonia, Nápoles, Roma y París. En el Capítulo General celebrado en Lyón en el año 1247, es elegido Ministro General a los cuarenta años, cargo que desempeña durante diez años. Fue el sexto Ministro General después de San Francisco. Viaja a Inglaterra y se entrevista con el rey Enrique III, y en Francia visita a San Luis IX. Inocencio IV le envía a Constantinopla para dialogar con el patriarca Manuel II. Hace posible que se readmitan los religiosos en la Universidad de París contra Guillermo de Saint Amour. Trata de cal-mar las tensiones entre espirituales y conventuales. Presenta la renuncia el 2 de febrero de 1257 y es sustituido por San Buenaventura. Se retira a Greccio donde vive en gran austeridad y contemplación. Nicolás III le encomienda la misión del diálogo y reconciliación con la Iglesia griega. En el viaje enferma y muere el 19 de marzo de 1289 en Camerino. Su culto se aprueba en 1777, siendo papa Pío VI.

                        Común de Pastores o Santos Varones

Oración. Oh Dios, que has concedido al  beato  Juan de Parma la gracia de seguir a Cristo pobre y humilde, concédenos vivir plenamente nuestra vocación bautismal y alcanzar la caridad perfecta a la que nos lamas en tu Hijo Jesucristo. Que vive y reina contigo.

                                16.1 junio


              María Teresa Scherer (1825-1888)

La beata María Teresa nace el 31 de octubre de 1825 en Meggen (Lago de los Cuatro Cantones. Suiza); es hija del matrimonio Scherer-Sigrist. En su bautismo recibe el nombre de Ana María Catalina. Huérfana de padre, trabaja en la agricultura y más tarde en el hospital de Lucerna. A los 17 años ya pertenece a la Orden Franciscana Seglar y a la congregación de Hijas de María. Durante una peregrinación a Einsiedeln se siente llamada a la vida religiosa. El 1 de marzo de 1845 ingresa en el instituto de las Religiosas Enseñantes, fundadas por Teodosio Florentini OFMCap. Terminado el noviciado, se le destina a Baar y luego a Oberägeri, como profesora y superiora en ambas comunidades. En 1850 se traslada a Näfels para administrar el hospicio de los pobres y huérfanos y poco después a Coira para dirigil un hospital. En 1857 es elegida superiora general de las «Religiosas al servicio de la escuela y de los pobres». Con el P. Teodosio dirige el instituto de las Religiosas de la Caridad de la Santa Cruz. Abre hospitales y escuelas para inválidos. Muere el 16 de junio de 1888 en el convento de Ingenbohl. El papa Juan Pablo II la beatifica el 29 de octubre de 1995, junto a otras dos hijas espirituales de San Francisco: María Bernarda Bütler (cf. 19.3 de mayo) y Margarita Bays (cf. 27.1 de junio).

Común de Vírgenes

            Oración. Señor, tú que te complaces en habitar en los limpios de corazón,
concédenos, por intercesión de La beata  María Teresa, virgen, vivir, por tu gracia, de tal manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.

                17 de junio


                    Emilia de Vialar   (1797-1856)

Santa Emilia de Vialar, de la Tercera Orden Regular, nace Gaillac (Languedoc. Francia) en 1797. Estudia en París con las religiosas de la Congregación de Nuestra Señora en el pensionado de L´abbaye-au-Bois. De regreso a Gaillac, tiene una experiencia religiosa con Jesús crucificado en la iglesia de San Pedro, donde fue bautizada. D. Mercier, el párroco, la dirige espiritualmente entregándose por entero a los pobres y enfermos. Funda en 1832 la Congregación de Hermanas de San José de la Aparición, que recuerda la aparición del ángel a San José, relatada en Mt 1, 20-24. La Encarnación es uno de los misterios por el que sentía particular devoción. Y como tal se extiende su misión por el mundo para dar a conocer el amor de Dios manifestado en la asistencia de los pobres y en los que no conocen a Jesús, o le persiguen en sus seguidores. Se traslada a Argelia. En Argel atiende a los enfermos aquejados por una peste. Después en 1839 funda en Colina de Mustafá y en Ben Aknou; más tarde en Túnez, Susa, Sfax, La Marsa y La Goleta. Las Hermanas se expanden por Roma, Chipre, Tierra Santa, Australia, etc. Muere en Marsella el 24 de junio de 1856, juntamente con Santa María Dominica de Mazzarello, la cofundadora de San Juan Bosco. El papa Pío XII la canoniza el 24 de junio de 1951.

Común de Vírgenes

            Oración. Señor y Dios nuestro, te pedimos que santa Emilia, virgen, tu fiel esposa, encienda en nuestro corazón la llama de la caridad divina que ella suscitó en otras vírgenes, para gloria perpetua de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.

                 17.1 de junio


      Alberto Chmielowski (1845-1916)

El beato Alberto Chmielowski nace en Igolomia (Cracovia. Polonia), el 20 de agosto de 1845; es hijo de Adalberto y Josefina Borzyslawska. Huérfano de pequeño, sus familiares le educan en una profunda fe católica y con un acentuado sentido social. Participa en la insurrección de Polonia en 1863. Se le amputa una pierna a causa de una herida. Huye al fracasar la revuelta. Estudia Ingeniería en Gante (Bélgica) y pintura en París (Francia) y en Munich (Alemania). En 1874 regresa a Polonia. Pinta el «Ecce Homo», en el que plasma su experiencia del amor misericordioso de Jesús. En 1880 ingresa en la Compañía de Jesús, en la que sólo permanece seis meses. Se dedica a los marginados de Cracovia. El 25 de agosto de 1887 viste el sayal gris franciscano y toma el nombre de hermano Alberto. Pasado un año, emite los votos religiosos y comienza el instituto de los Hermanos de la Orden Tercera de San Francisco, denominados Siervos de los Pobres o Albertinos. En 1891 inicia la rama femenina de la misma congregación (Albertinas). Crea casas y hospitales para socorrer a los indigentes y enfermos. Muere el 25 de diciembre de 1916. El papa Juan Pablo II lo beatifica el 22 de junio de 1983 en Cracovia.

                                   Común de Santos Varones

            Oración. Señor Dios, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo; concédenos que, imitando la caridad del  beato  Alberto podamos ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.


              17.2 de junio



         Ludovico de Casoria (1814-1885)

            San Ludovico nace en Casoria (Nápoles. Italia) el 11 de marzo de 1814. El 17 de junio de 1832 ingresa en el convento de San Juan del Palco en Taurano (Avellino). Se ordena sacerdote el 4 de junio de 1837. En la finca La Palma crea una enfermería para cuidar a los franciscanos. También aquí establece la sede de la Obra de los «Moretti», para educar a los jóvenes africanos y hacerlos apóstoles de África. Con la misma finalidad misionera, crea la Obra de las «Morette», que encomienda a las Hermanas Estigmatinas de la sierva de Dios Anna Fiorelli Lapini. Además funda asilos para ancianos, convictorios, escuelas, colonias agrícolas, hospicios, montes de piedad, tipografías, etc. Promueve la cultura, edificando un observatorio meteorológico, traduce al italiano las Obras de San Buenaventura, edita una edición de bolsillo de la Biblia, etc. Muere en el Hospicio Marino, creado por él para los marineros ancianos, el 30 de marzo de 1885. Allí reposan sus restos custodiados por las Hermanas Elisabetinas Grises, que funda en 1862. El papa Juan Pablo II lo beatifica el 18 de abril de 1993 y Francisco lo canoniza en el 2014..


                         Común de Santos Varones

            Oración. Señor Dios, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo; concédenos que, imitando la caridad del  beato Ludovico, podamos ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.


                    19 de junio



              Miguelina Metelli (1300-1356)

La beata Miguelina nace en Pésaro (Las Marcas. Italia) en 1300. Se desposa con un noble de la familia de Malatesta, del que tiene un hijo llamado Pardino. Muerto éste de un ataque de epilepsia y aconsejada por una religiosa llamada Soriana, procedente de Siria, ingresa en la Orden Franciscana Seglar con los votos de pobreza, obediencia y castidad, distribuyendo sus bienes a los pobres. Viuda sigue a Jesús pobre y crucificado. Visita como peregrina Tierra Santa, sobre todo la Basílica del Santo Sepulcro y el Monte Calvario, en la que tiene experiencias místicas sobre el dolor y la pasión de Jesús. Muere el 19 de junio de 1356, fiesta de la Trinidad en este año. El papa Clemente XII aprueba su culto el 24 de abril de 1737.

Común de Santas Mujeres

            Oración. Señor Dios, tú nos has revelado que toda la ley se compendia en el amor a ti y al prójimo; concédenos que, imitando la caridad de La beata  Miguelina, podamos ser un día contados entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.


           19.1 de junio



María Rosa Flesch (1826-1906)

            La beata María Rosa Flesch nace el 24 de febrero de 1826 en Shönstatt, localidad situada cerca de Vallander, a orillas del río Rhin (Coblenza. Alemania), hija de Jorge Flesch e Inés Breitbach. Tiene dos hermanas, Mariana y Cristina. En el bautismo recibe el nombre de Margarita. En 1832 fallece su madre, y su padre se casa de nuevo con Helena Richarz, también viuda, madre de un hijo nacido de su matrimonio anterior. De la nueva unión nacieron otros dos hijos. Su padre fallece el 2 de abril de 1845, y Margarita con 16 años trabaja como costurera, bordadora y recolectora de hierbas medicinales, para mantener a la familia. Cuando se independizan sus hermanos, se entrega a los pobres, a los ancianos y a los huérfanos. Funda las Franciscanas de Santa María de los Ángeles (Franciscanas de Waldbreitbach) para cuidar a los niños huérfanos y ancianos. Toma el nombre de María Rosa. Sirve con otras hermanas en la guerra francoprusiana de 1870. En la Congregación es incomprendida y silenciada, situación que padece durante veintiocho años, hasta el día de su muerte el 25 de marzo de 1906 en Waldbreitbach. El papa Benedicto XVI la beatifica el 4 de mayo de 2008.

                                    Común de Vírgenes, p. ¿??

            Oración. Señor, tú que te complaces en habitar en los limpios de corazón,
concédenos, por intercesión de la beata María Rosa, virgen, vivir, por tu gracia, de tal
manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.
20 de junio

                                                                       20 de junio



Mártires Franciscanos Irlandeses (1579-1653)

            En el siglo XVI se desata en Inglaterra e Irlanda la persecución contra los católicos que aceptan la autoridad suprema del Romano Pontífice en materia espiritual y rechazan el «Juramento de supremacía» que reconoce a la Reina Isabel I (1558-1603) como cabeza de la Iglesia. Más tarde viene la colonización de Irlanda por parte de Inglaterra y Escocia (1608-1610). Oliver Cromwell (1649-1652) prosigue la persecución a los católicos. Entre los 23 mártires de estas persecuciones beatificados por el papa Juan Pablo II el 27 de noviembre de 1992, están los siguientes franciscanos. PATRICIO O’HEALY (1545-1579), que nace en Dromahaire hacia 1545; profesa en la Orden franciscana, estudia en Salamanca (España) y en Roma (Italia). Es ordenado obispo de Mayo (Irlanda) por el papa Gregorio XIII, pero permanece un tiempo en París enseñando teología. CONRADO BREIFNE (1549-1579), sacerdote franciscano, es hijo de Brian O’-Rourke, Lord de Breifne; estudia en París. En 1579, con Patricio O’Healy, marcha a Irlanda y desembarca en el puerto de Smerwicke vestido de marinero. Los dos son apresados, encarcelados y ahorcados en Kilmallock en torno al 13 de agosto de 1579. CORNELIO O’DEVANY (†1612) nace en Rapphoe, condado de Donegal. Ingresa en la Orden en 1550. El papa Gregorio XIII lo consagra obispo de Down y Connor el 13 de mayo de 1582. Fue ahorcado el 1 de febrero de 1612. JUAN KEARNEY (1619-1653) nace en Cashel. Ingresa en la Orden en la fraternidad de Killkenny. Estudia en Lovaina y es ordenado en Bruselas en 1642. Es arrestado en 1653 por ejercer el sacerdocio católico. Ahorcado el 21 de marzo del mismo año.


                                                 Común de Mártires

            Oración. Señor Dios,  que concediste a los mártires franciscanos de Irlanda la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.


                                                                      20.1 de junio


       Vicenta Gerosa (1784-1847)

Santa Vicenta Gerosa nace en Lovere (Lombardía. Italia) en 1784; pertenece a una familia de ricos comerciantes. Se reúne con otras jóvenes para hacer oración al Señor. Ingresa en la Orden Franciscana Seglar. Con Bartolomea Capitanio funda un Instituto para ayudar a los necesitados, en especial, a los enfermos. En 1833 fallece Bartolomea Capitanio. Sola continúa la obra emprendida, y el 25 de marzo de 1835 comienza sus obras de caridad con otras hermanas. En la epidemia del cólera de 1836 las hermanas se entregan por completo a los afectados, dejando admiradas a las poblaciones que sirven. En 1841 se inician las profesiones religiosas, siendo Santa Vicenta la primera que profesa en el Instituto de las Hermanas de la Caridad de María Niña. Es la Hermana Mayor, y redacta las Constituciones del Instituto. Siente un amor especial a Jesús crucificado, al que acompaña con sus virtudes de trabajo, serenidad y paciencia. Muere el 20 de junio de 1847. El papa Gregorio XVI aprueba el Instituto de Lovere en 1840 y Pío XII la canoniza el 18 de mayo de 1950.

                                   Común de Vírgenes

            Oración. Señor, tú que te complaces en habitar en los limpios de corazón,
concédenos, por intercesión de Santa Vicenta, virgen, vivir, por tu gracia, de tal
manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.


                                                                        21 de junio



               Luis Gonzaga (1568-1591)

            San Luis Gonzaga nace el 9 de marzo de 1568 en el castillo de Castiglione delle Stivieri (Lombardía. Italia). Hijo mayor de Ferrante, marqués de Chatillon de Stiviéres, y Marta Tana Santena. El día de la Asunción de 1583, en la iglesia de los Jesuitas de Madrid, siente la llamada del Señor. Inicia el noviciado el 25 de noviembre de 1585 en la casa de San Andrés. Se traslada al Colegio Romano para cursar la Filosofía y la Teología. Debido a su debilidad corporal, por la vida de penitencia que se impone desde mucho tiempo atrás, debe dejar los Jesuitas e ingresa en la Orden Francis-cana Seglar de mano de su tío Francisco Gonzaga (15491626), General de los Franciscanos Observantes. En 1590 aparece en Roma una fuerte epidemia que dura hasta el año siguiente. El joven Luis se entrega por entero a los enfermos. Mueren miles de personas, entre ellas los papas Sixto V, Urbano VII y Gregorio XIV. Atiende a los enfermos en San Jaime de los Incurables, en San Juan de Letrán y en Santa María de la Consolación. Contrae la enfermedad y fallece el 21 de junio de 1591. El papa Pablo V lo beatifica el 19 de octubre de 1605 y lo canoniza Benedicto XIII el 13 de diciembre de 1726, y lo nombra protector de los estudiantes jóvenes, y Pío XI, patrón de la juventud.

                         Común de santos Varones

            Oración. Señor Dios, dispensador de los dones celestiales, que has querido juntar en San Luís Gonzaga una admirable inocencia de vida y un austero espíritu de penitencia, concédenos, por su intercesión, que, si no hemos sabido imitarle en su vida inocente, sigamos fielmente sus ejemplos en la penitencia. Por nuestro Señor  Jesucristo.


                22 de junio



Juan Fisher (1469-1535) y Tomás Moro (1477-1535)

SAN JUAN FISHER, de la Orden Franciscana Seglar, nace en Beverley (Yorkshire. Inglaterra) en el 1469. Estudia en Michaelhouse en Cambridge. Es ordenado sacerdote en 1491 y poco después desempeña la función de vicecanciller de Michaelhouse. Promueve la Facultad de Teología, las lenguas clásicas y el hebreo. En 1502 es capellán de la madre del rey, Doña Margarita Beaufort. Bajo su dirección, Doña Margarita funda Christ’s College y Saint John’s College en Cambridge. A ella se le reconoce como la mayor bienhechora de esta Universidad. En 1504 es elegido Canciller de la Universidad y obispo de Rochester. Como miembro de la cámara de los Lores, Fisher impulsa la reforma del Clero, muy relajado en este tiempo. Protesta que Enrique VIII se erija en la cabeza de la iglesia de Inglaterra. El Rey impone el «Juramento de Supremacía», por el que pueblo acepta dicha función. Él lo rechaza. Es arrestado en Rochester y encarcelado en la Torre de Londres en 1534, condenado a muerte el 17 de junio de 1535, nombrado cardenal, en la cárcel, por el papa Pablo III y ejecutado el 22 de junio de 1535. SANTO TOMÁS MORO, de la Orden Franciscana Seglar, nace en Cheapside (Londres. Inglaterra). Estudia en Oxford en 1492 y Leyes en Londres. Ejerce como abogado y a los 22 años ya tiene una gran fama en Inglaterra. Reside con los Cartujos entre 1500 y y 1504. Traduce la Farsalia de Lucano, escribe la vida de Pico de la Mirándola y la Utopía. Se desposa y tiene cuatro hijos. Entra al servicio del Rey en 1518 y en 1529 es Canciller del Reino. Renuncia al cargo cuando Enrique VIII se casa con Ana Bolena y se declara jefe de la iglesia de Inglaterra. Se niega a jurar conformidad y obediencia el 14 abril. Encarcelado en la Torre de Londres es decapitado el 6 de julio de 1535. Desde 1522 combate con la pluma la doctrina de los protestantes en torno a la Eucaristía, la primacía del Papado, la Jerarquía eclesiástica, etc. El papa Pío XI los canoniza en el año 1935.


                                   Común de Mártires

                                                          

            Oración. Señor, que has querido que el testimonio del martirio sea perfecta expresión de fe, concédenos, te rogamos, por la intercesión de San Juan Fisher y de Santo Tomás Moro, ratificar con una vida santa la fe que profesamos de palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.