lunes, 24 de agosto de 2015

Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.

DOMINGO XXII (B)



            Lectura del santo Evangelio según San Marcos 7,1-8a. 14-15. 21-23.

            En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras (es decir, sin lavarse las manos. Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y mantienen otras muchas tradiciones, como lavar vasos, jarras y ollas.)
            Según eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús: -¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen tus discípulos la tradición de los mayores?
El les contestó: -Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.
            En otra ocasión, llamó Jesús a la gente y les dijo: -Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro del corazón del hombre salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.

            
1.-  Los mandamientos sirven para que el pueblo reconozca a su Señor y se relacione con Él como una Persona viva; además, sepa cuál es su voluntad en muchos de los acontecimientos que le suceden. Las tradiciones humanas son añadidos puestos por las instituciones religiosas que, a veces, empañan, como dice Jesús, cuál es el verdadero mandamiento: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. Así de simple habla el Señor y todavía con más sencillez lo explica Jesús: «Venid benditos de mi Padre porque tuve hambre y me disteis de comer,……».

           
2.- Las comunidades cristianas deben tener muy en cuenta la enseñanza de Jesús. No se pueden convertir en sectas, donde prime la obediencia externa y formal a las reglas y las costumbres, dándoles más importancia en la práctica que al único mandamiento de Jesús y del que se derivan todos. Las leyes de la Iglesia, el Derecho Canónico tienen como trasfondo mantener en las relaciones de amor a todos los católicos y reforzar su unión en Cristo. Por eso, hay que cambiar las leyes cuando no fomentan el servicio y la solidaridad mutua y han perdido su relación con la realidad social y personal.

           

3.- Es preferible rezar en silencio que decir oraciones sin sentido y palabrería sin eco en el corazón. Si en la vida real Jesús nos enseña: «Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno» (Mt 5,37), en las relaciones con Dios también es muy claro: «Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres […] Cuando recéis no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso […] Vosotros orad así: Padre nuestro…» (Mt 6,514).

            

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.

DOMINGO XXII (B)



            Lectura del santo Evangelio según San Marcos 7,1-8a. 14-15. 21-23.

            En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras (es decir, sin lavarse las manos. Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores; y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y mantienen otras muchas tradiciones, como lavar vasos, jarras y ollas.)
            Según eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús: -¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen tus discípulos la tradición de los mayores?
El les contestó: -Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.
            En otra ocasión, llamó Jesús a la gente y les dijo: -Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro del corazón del hombre salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.


1.- Texto. Israel relaciona la normativa sobre la pureza e impureza  con la revelación divina atribuida a Moisés. Por tanto, estos preceptos, junto a las leyes morales, conforman la identidad de Israel como pueblo elegido frente a los pueblos vecinos. El cumplimiento de estos preceptos es básico para mostrar la fidelidad a Dios. Sin embargo, la legislación de la pureza cultual, sobre todo desde Ezequiel, entra en unas exigencias tan radicales y pormenorizadas que se hace imposible cumplirla en una vida social normalizada, y a ello se añade que muchas veces incluye la impureza moral. Por eso, Jesús reacciona de una manera tan radical y no les hace caso: impone las manos a los leprosos, toca a los muertos, come con publicanos y pecadores, etc.

2.- Mensaje. Jesús no responde por qué sus discípulos comen sin lavarse las manos, sino que interroga sobre el fundamento de dichas tradiciones. Cuando Jesús los llama hipócritas no piensa en el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que se experimentan o se tienen. Es una cuestión objetiva. Se refiere a la disparidad y separación entre la norma y la realidad; y la realidad es la desobediencia a las normas de Dios que se olvidan en favor de las normas establecidas por las tradiciones humanas. El culto no vale, porque los labios emiten palabras que no provienen del corazón; y en el corazón es donde se asienta la recta intención y el sentido de la vida que crea y modula la revelación divina. Este culto exterior es una comedia y, por tanto, vano. Dios les da la espalda; de ahí la responsabilidad (hipocresía) de este grupo religioso. Ellos establecen la distancia y no correspondencia entre la interioridad, el corazón, y su expresión externa, los labios.



3.- Acción. En la actualidad, nos encontramos con cristianos pertenecientes a grupos apostólicos muy bien formados: saben establecer la relación personal con Dios en la oración, en los sacramentos y en las relaciones personales y sociales. Hay una coherencia entre lo que se cree, lo que se dice y lo que se hace, por más que muchas veces se vean incapaces de mantener dichas relaciones de una forma coherente con nuestra fe. Otros cristianos mantienen sus relaciones con Dios a través de prácticas piadosas, como se les enseñó en su juventud, pero tienen claro que el sentido de su vida es la bondad compartida y la solidaridad con  los pobres. Y hay otros grupos que practican actos de piedad, pero la vida  funciona según sus intereses, respondan o no respondan a los principios de la fe. Y estos hacen daño a una mayoría que pasa de los ejercicios cultuales como expresión de la conciencia colectiva y personal creyente.


martes, 18 de agosto de 2015

Santos y Beatos, 18 al 23 agosto

18 de agosto

Paula Montaldi (1443-1514)

La beata Paula Montaldi nace en Volta Mantovana (Mantua. Italia) en 1443. Ingresa en el monasterio de las Hermanas Clarisas de Santa Lucía de Mantua, en 1458. Lleva una vida de oración permanente, sigue a Cristo pobre y crucificado. Abadesa por muchos años, la devoción a Jesús y a la Eucaristía la acompaña con severas penitencias que en nada se reflejan en sus relaciones fraternas, pues es extremadamente cariñosa, servicial y fiel en la ayuda permanente a las hermanas. Escribe varios opúsculos dedicados al nombre de Jesús. Muere el 18 de agosto de 1514, a la edad de 71 años, de los que 56 pasa en el monasterio. El papa Pío IX aprueba su culto el 6 de septiembre de 1876.

Común de Vírgenes

Oración. Padre, escucha nuestras súplicas, para que, cuantos celebramos con devoción el seguimiento de Cristo pobre y crucificado de la beata Paula, virgen, permanezcamos en tu amor y crezcamos en él hasta la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.


18.1 de agosto
Nicolás Factor (1520-1583)

El beato Pedro Nicolás Factor nace el 29 de junio del año 1520 en Valencia (España). Ingresa en la Orden en 1537. Realizados los estudios eclesiásticos, es ordenado sacerdote en 1544. Colabora en la restauración de la fe católica en España, aplicando el Concilio de Trento y potenciando la vida mística, en auge en esta época. Es tiempo de los grandes fundadores y místicos españoles. Es superior de las fraternidades de Santo Espíritu (Gilet. Valencia), Chelva, Val de Jesús, Murviedro (Sagunto), de los recoletos de Bocairent y también maestro de novicios. Franciscano de vida de oración y penitencia, predica a Jesús crucificado y confiesa a innumerables almas que acuden a él para recibir consejo y a comunidades religiosas. Reside un tiempo en el fraternidad recoleta de Onda (Castellón. España) y en los Capuchinos de Barcelona. En 1583 regresa a la fraternidad observante de Santa María de Jesús. Muere el 23 de diciembre de 1583 en Valencia, enfermo y extenuado. El papa Pío VI lo beatifica el 27 de agosto de 1786.

Común de Pastores o Santos Varones

Oración. Padre misericordioso, que has extendido tu Iglesia por el fervor religioso y la solicitud apostólica del beato Pedro Nicolás Factor, por su intercesión concédele crecer siempre en la fe y en la santidad. Por nuestro Señor Jesucristo.


18.2 de agosto
Mártires Franciscanos de la Revolución Francesa (†1794)

Durante la Revolución Francesa encarcelaron a los sacerdotes y a los religiosos que se negaron hacer el juramento por la libertad e igualdad del pueblo y abjurando de su fe católica. Entre el 11 de abril de 1794 y el 7 de febrero de 1795 fueron detenidos 827, de los que murieron 542 a consecuencia de los malos tratos y las condiciones inmundas de las prisiones. Las cárceles eran dos barcazas llamadas “Les Deux Associés” y el “Washington”, ancladas en Rochefort, en la desembocadura del río Charente en el mar, en la región de La Rochelle. El papa Juan Pablo II beatifica el 1 de octubre de 1995 a 64 mártires, entre los cuales se encuentran los siguientes Franciscanos Conventuales y Capuchinos.
JUAN LUIS LOIR (1720-1794), OFM CAP., nace en Besanzón (Doubs. Francia) el 11 de marzo de 1720, ingresa en la Orden capuchina en Lyón en mayo de 1740. Detenido en 1791 es deportado a Moulins, después a Rochefort en 1793. Muere el 19 de mayo de 1794. LUIS ARMANDO ADAM (17411794), OFM CONV., nace en Ruán (Alta Normandía. Francia) el 19 de diciembre de 1741. Entra en los franciscanos conventuales el 1 de septiembre de 1761. Sacerdote. Es arrestado el 12 de abril de 1793. El 6 de marzo de 1794 es deportado a una de las barcazas Les Deux Associés. NICOLÁS SAVOURET (1733-1794), OFM CONV., nace en Jonvelle (Alto Saona. Francia) el 27 de febrero de 1733. Doctor en Teología. Es director espiritual de las clarisas de Moulins. Es arrestado el 18 de mayo de 1794 en Moulins. Enviado a Rochefort, fallece el 16 de julio del mismo año. PROTASIO BOURDON (1747-1794), OFM CAP., nace el 17 de abril de 1747 en Séez (Orne. Francia); profesa el 27 de noviembre de 1768. Ordenado sacerdote en 1775. Arrestado en Ruán el 10 de abril de 1793, muere de tifus en la noche del 23 al 24 de agosto. SEBASTIÁN VERNESON (1749-1794), OFM CAP., nace en Nancy (Lorena. Francia) el 17 de enero de 1749. El 24 de enero de 1768 ingresa en la fraternidad de Saint-Michel. Evangeliza en varias parroquias de la diócesis de Metz. He-cho prisionero el 9 de noviembre de 1793, llega a Rochefort el 28 de abril de 1794 y muere el 10 de agosto del mismo año.


Común de varios Mártires

Oración. Padre de misericordia, que has manifestado el poder de la resurrección de tu Hijo en el martirio de los beatos Juan Luis y compañeros, concédenos, por su intercesión, ser fieles a la vocación cristiana y saber perdonar a nuestros enemigos. Por nuestro Señor Jesu-cristo.


18.3 de agosto

Sancha Szymkowiak (1910 -1942)

La beata Sancha Szymkowyak nace en Mozdzanów (Polonia) el 10 de julio de 1910. Estudia lengua y literatura en la Universidad de Poznan. Se incorpora a la institución de caridad Sodalicio Mariano. Después de una peregrinación a Lourdes en 1934, ingresa como religiosa en las Hermanas Oblatas del Sagrado Corazón en Montluçon (Allier. Francia). Dos años después regresa a Polonia y se hace de la Congregación de la Bienaventurada Virgen María Dolorosa, conocidas como «Hermanas Seráficas» en Poznan. En la ocupación alemana, las religiosas quedan bajo arresto domiciliario y padecen trabajos muy duros. Con una paciencia infinita lo soporta todo, ayuda a los prisioneros ingleses y franceses, sirviendo además de traductora. Emite los votos perpetuos el 6 de julio de 1942 y fallece el 29 de agosto del mismo año. El papa Juan Pablo II la beatifica el 18 de junio de 2002.

Común de Vírgenes

Oración. Padre, escucha nuestras súplicas, para que, cuantos celebramos con devoción los méritos de la beata Sancha, virgen, permanezcamos en tu amor y crezcamos en él hasta la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.

19 de agosto
Luis de Tolosa (1274-1297)

San Luis de Anjou nace en el año 1274. Su madre, María de Hungría, es sobrina de Santa Isabel y hermana de tres reyes santos: Esteban, Ladislao y Enrique. Su padre, Carlos II de Anjou, rey de Nápoles, es sobrino de San Luis de Francia. Es testigo, en sus primeros años, de las sangrientas luchas que oponen a su familia con los reyes de Aragón y con los sicilianos. Vive en cautiverio durante siete años en Barcelona. En este tiempo estudia con el franciscano Jacques Deuze, después papa con el nombre de Juan XXII. Sigue a Jesús crucificado y es devoto de la Virgen Santísima. Cuando le dejan libertad para pasear por Barcelona, sirve a los leprosos y a los pobres. Liberado, renuncia a la corona de Nápoles en favor de su hermano Roberto en 1296. Ingresa en la Orden, emite sus votos en la fraternidad de Ara Coeli (Roma); se ordena en Nápoles el 20 de mayo de 1296. El papa Bonifacio VIII le nombra obispo de Tolosa (Francia), donde reforma el clero, y renueva la diócesis con sínodos; atiende a los pobres. Camino de Roma para asistir a la canonización de su pariente San Luis de Francia, enferma en Brignoles y muere el 19 de agosto de 1297. El papa Juan XXII lo canoniza en 1317.

Común de Pastores o Santos Varones

Oración. Concédenos, Dios Padre nuestro, que imitemos el ejemplo de San Luis, obispo, que antepuso el reino de los cielos al poder temporal; y, como él se distinguió en la virtud de la castidad y en el amor a los pobres, así nosotros usemos debidamente de las cosas de este mundo para alcanzar el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

20 de agosto

Bernardo de Claraval (1090-1153)

San Bernardo nace en el castillo de Fontaine-les-Dijon (Borgoña. Francia) en 1090. Al fallecer su madre, ingresa en la Orden del Císter a los 23 años de edad. En el año 1115, funda el monasterio de Claraval; nombrado abad, ejerce su cargo hasta el final de su vida. Erige 68 monasterios en Fran-cia, Alemania, Inglaterra, Italia y España. Influye en la creación y expansión de la Orden del Temple, aprobada en el Concilio de Troyes, en 1128. Defiende a Inocencio II en el Cisma del antipapa Anacleto en 1130. En 1145, Eugenio III, discípulo de Bernardo, es elegido Papa, el primero de la Or-den del Císter. Fracasa en la promoción y apoyo de la Segunda Cruzada. Influye en la Orden Franciscana con su defensa de Tierra Santa, la devoción a la Virgen María y la imitación de los santos. Muere en 1153. El papa Alejandro III lo canoniza el 18 de junio de 1174, siendo declarado Doctor de la Iglesia por Pío VIII en 1830.


Común de Doctores

Oración. Señor, Dios nuestro, tú hiciste del abad San Bernardo, inflamado en el celo de tu casa, una lámpara ardiente y luminosa en medio de tu Iglesia; concédenos, por su intercesión, participar de su ferviente espíritu y caminar siempre como hijos de la luz. Por nuestro Señor Jesucristo.

21 de agosto
Pío X (1835-1914)

San Pío X (José Melchor Sarto), de la Orden Franciscana Seglar, nace el 2 de junio de 1835 en Tiese (Treviso. Italia); es hijo de Juan Bautista Sarto y Margarita Sanson. En 1850 ingresa en el seminario de Padua. El 18 de septiembre de 1858 es ordenado sacerdote en Castelfranco Véneto. Es designado párroco de Tómbolo (Treviso), en 1867 arcipreste de Salzano y canónigo de la catedral de Treviso y en 1875 rector del seminario. En 1884 el papa León XIII lo nombra obispo de Mantua y en el consistorio del 12 de junio de 1893 es creado cardenal. Tres días después es proclamado patriarca de Venecia. Es elegido Papa el 4 de agosto de 1903. Sufre los envites del laicismo y las tendencias modernistas en la exégesis bíblica y dogmática. Abre la Eucaristía a la participación del pueblo al permitir la práctica de la comunión frecuente, fomenta el acceso de los niños con la celebración de la primera comunión; promueve el estudio del catecismo y la reforma el Código de Derecho Canónico. Muere en Roma el 20 de agosto de 1914 y es canonizado por el papa Pío XII el 29 de mayo de 1954.

Común de Pastores
Oración. Señor, Dios nuestro, que, para defender la fe católica e instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al papa San Pío de sabiduría divina y fortaleza apostólica; concédenos que, siguiendo su ejemplo y su doctrina, podamos alcanzar la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

22 de agosto
Santa María Virgen, Reina

Jesucristo constituye a su Madre Reina y Señora de todo lo creado, de los hombres y de los ángeles. Cuando el Concilio de Éfeso proclama a la Virgen «Madre de Dio», se inicia la devoción a María como Reina. La Iglesia del Medievo impulsa y desarrolla esta devoción, invocándola con las palabras: «Salve, Reina de los cielos y Señora de los Ángeles; salve raíz, salve puerta, que dio paso a nuestra luz… ».. Son las palabras del himno pascual de la Santísima Virgen María. Se felicita a María por la resurrección de su Hijo Jesucristo. Sustituye el rezo del Angelus durante el tiempo pascual. Los Franciscanos comienzan a rezar y cantar el himno en el siglo XIII después del oficio de Completas, y lo extienden por toda la Iglesia. «La Virgen Inmaculada [...] asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte», nos dice el Concilio Vaticano II (Lumen gentium, 59). El papa Pío II instituye la fiesta en la octava de la Asunción. De esta forma se relaciona la realeza de María y su asunción a la gloria del Padre.

Común de Santa María Virgen

Oración. Dios misericordioso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.

22.1 de agosto
Timoteo de Monticchio (1444–1504)

El beato Timoteo nace en Monticchio (Aquila. Italia) en el año 1444 en el seno de una familia dedicada a la agricultura. Ordenado sacerdote, es nombrado Maestro de novicios en Campli (Téramo). Su vida es un reflejo de los renovadores de la Observancia Franciscana, como San Bernardino de Siena, San Jaime de la Marca, San Juan de Capistrano, etc. De Campli se le destina a la fraternidad de Santo Ángel de Ocre sita en Fossa (L’Aquila. Italia) . En este convento permanece durante toda su vida, dedicado a la oración, a la meditación de la pasión de Cristo y a María. Asiduo al confesionario, transmite la paz evangélica y franciscana. Predica por todos los pueblecitos de la región. Muere el 22 de agosto de 1504 a la edad de 60 años. El papa Pío IX aprueba su culto el 10 de marzo de 1870.

Común de Santos Varones

Oración. Dios nuestro, que otorgaste al beato Timoteo la gracia de imitar a Cristo y a su Madre María pobres y humildes, concédenos por sus ruegos que, viviendo con fidelidad nuestra vocación, podamos alcanzar aquella perfección que tu Hijo nos propuso con su ejemplo. Que vive y reina contigo.

23 de agosto
Bernardo de Offida (1604-1694)

El beato Bernardo (Domingo Peroni) nace el 7 noviembre de 1604 en Villa de Appignano, vecina a Offida (Áscoli Piceno. Italia). Pertenece a una familia dedicada a la agricultura. Trabaja en el cuidado del ganado bovino y lanar, además de las tareas propias del campo. A los 15 años, ingresa en los Franciscanos Capuchinos el 15 de febrero de 1626 en la fraternidad de Corinaldo. Destinado a Fermo, permanece veinte años trabajando en el huerto, la cocina, portería, sacristía, además de limosnero. Estos oficios los desempeña en Áscoli y otras fraternidades a que le destina la obediencia. Regresa a Offida donde vive cuarenta y cinco años hasta el día de su muerte acaecida el 22 agosto de 1694. El papa Pío VI lo beatifica el 25 de mayo de 1795.

Común de Santos Varones

Oración. Dios misericordioso, que has compendiado tus mandamientos en el amor a ti y a los hermanos, haz que, a imitación del beato Bernardo, dediquemos nuestra vida al servicio del prójimo, para recibir tus bendiciones en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.

24 de agosto
Bartolomé, Apóstol

San Bartolomé, originario de Caná de Galilea, conoce a Jesús por medio del apóstol Felipe. Según la tradición, predica el Evangelio en la India, donde es martirizado.

Común de Apóstoles

Oración. Oh, Dios omnipotente y eterno, que hiciste este día tan venerable con la festividad de tu Apóstol San Bartolomé, concede a tu Iglesia amar lo que él creyó, y predicar lo que él enseñó. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén


lunes, 17 de agosto de 2015

"Tú tienes palabras de vida eterna"

DOMINGO XXI (B)


            Lectura del santo Evangelio según San Juan 6,61-70

            En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: -Este modo de hablar es inaceptable, ¿quién puede hacerle caso? Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban les dijo: -¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del Hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen. Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: -Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.
Desde entonces muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
            Entonces, Jesús les dijo a los Doce: -¿También vosotros queréis marcharos?
Simón Pedro le contestó: -Señor; ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos. Y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios. Jesús le respondió: - ¿No os he elegido yo, a los doce, y uno de vosotros es un diablo? Se refería a Judas, hijo de Simón Iscariote, pues él, que era uno de los doce, iba a traicionarlo.


            1.- ¿Qué nos dice el Señor en el Evangelio? Diferencia la vida de la carne y la vida del espíritu. La vida de la carne se sacia con los panes que ha multiplicado, la vida del espíritu se colma aceptándolo como el Hijo de Dios que ha venido a salvarnos y comprendiendo que sus palabras y su obras son la presencia del Señor en medio de nosotros. Necesitamos, pues, la fe teologal para percibir el sentido de vida que tiene su existencia y hacerlo nuestro. Hay que vivir desde los principios y la fe en el Señor, porque sus palabras son «espíritu y vida». Para eso, como le dice a Nicodemo, «hay que nacer de nuevo»: hacer nuestro el bautismo.

           
2.- La comunidad cristiana comienza su andadura por la experiencia de fe en la resurrección y por la recepción del Espíritu en Pentecostés. Pero antes, en el ministerio público de Jesús, se ha ido conformando el grupo de los Doce, que constituye el núcleo duro de sus seguidores y principio básico de la Iglesia. Son los que han reconocido, entre tantos seguidores, que Jesús tiene «palabras de vida eterna». Jesús es el hijo de María y de José, pero también, y sobre todo, el Hijo de Dios, que nos hace relacionarnos con el  Padre como hijos y nos hace vivir como hermanos. Con esta experiencia es como formamos la Iglesia.


           
3.- Después del discurso de Jesús sobre el pan de vida, muchos le abandonan. Solo se quedan los Doce. Y aun así les tiene que seguir educando, porque su tendencia es ver las cosas desde el poder que les facilita una vida triunfante y acomodada. No podemos olvidar la pretensión de la madre de Juan y Santiago, que es la aspiración de todos. Y Jesús corta por lo sano: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos» (Mc 19,25-28).  Nuestra fe, al final, nos lleva a afirmar con Pablo: «Por eso doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra, pidiéndole que os conceda, según la riqueza de su gloria, ser robustecidos por medio de su Espíritu en vuestro hombre interior; que Cristo habite por la fe en vuestros corazones; que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento; de modo que así, con todos los santos, logréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo, comprendiendo el amor de Cristo, que trasciende todo conocimiento. Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Dios» (Ef 3,14-19). Estas son palabras que dan la «vida eterna».